Manteca de Karité


La manteca de karité no es un aceite portador, pero sus propiedades naturales y beneficiosas la convierten en un lípido adecuado para el trabajo de aromaterapia.

La manteca de karité es altamente hidratante, tiene una textura suave y cremosa y puede incluirse en mezclas de masaje, lociones, cremas y otros productos naturales para el cuidado de la piel.

La manteca de karité puede volverse arenosa si no se funde y se enfría adecuadamente. Hay que calentarla al menos a 175 grados F y mantenerla a esa temperatura durante al menos 20 minutos. Si es posible, déjela enfriar en el frigorífico. Una vez que se haya enfriado, no es necesario conservarla en el frigorífico.

Un componente natural de la manteca de karité es el látex (un caucho natural). Si tiene alergia o sensibilidad al látex, evite la manteca de karité o realice una prueba de parche en la piel antes de usarla.

Nombre botánico

Butyrospermun parkii

Aroma

A nuez y grasa

Textura

Sólido pero permeable a temperatura ambiente. Deja una sensación aceitosa/cerosa en la piel.

Color

Blanco apagado

Vida útil

Hasta 2 años
(Almacenar en un recipiente hermético en un lugar fresco y seco).

Información importante

La información proporcionada es sólo para fines educativos. Estos datos no se consideran completos y no se garantiza su exactitud.

Información general de seguridad

Tenga cuidado al probar cualquier ingrediente nuevo, incluidos los aceites portadores, en la piel o el cabello. Las personas alérgicas a los frutos secos deben consultar a su médico antes de entrar en contacto con aceites, mantecas u otros productos derivados de los frutos secos. No tome ningún aceite internamente sin consultar a un profesional de la aromaterapia cualificado. Puede encontrar información sobre la seguridad en la página de información sobre la seguridad. Para obtener información más detallada sobre la seguridad de los aceites, lea Essential Oil Safety, de Robert Tisserand.